La punción seca, es una técnica invasiva llevada a cabo única y exclusivamente por fisioterapeutas formados en este campo para poder aplicarla con plenas garantías.
Su uso cada vez es más conocido debido a la eficacia y los buenos resultados obtenidos derivados de su aplicación.
¿Qué objetivos persigue esta técnica?
El objetivo principal de esta técnica es acabar con aquellos problemas ocasionados por patologías de tipo agudo o crónico, debidos a la presencia de puntos gatillo miofasciales (PGM).
¿Qué es un punto gatillo miofascial (PGM)?
Un PGM, es un foco de contractura hiperirritable dentro de una banda tensa de músculo esquelético. Dicho punto resulta doloroso a la compresión, al estiramiento y a la contracción del músculo que lo alberga, pudiendo evocar un dolor referido característico en el mismo punto o a distancia. Así mismo, dicho músculo suele encontrarse débil y con una consistencia dura. Este conjunto de signos y síntomas puede parecerse al que se produce en patologías tan comunes como: tendinitis, cefaleas tensionales, bursitis, codo de tenista, síndrome del túnel carpiano, fascitis,… lo que da lugar en muchas ocasiones a errores diagnósticos, y como consecuencia, al fracaso en los tratamientos aplicados.
El motivo para la elección de la técnica de punción será, bien porque el tratamiento manual no haya resultado efectivo, o bien porque la punción sea la técnica más adecuada a juicio del fisioterapeuta y en función del caso a tratar.
¿En qué consiste la técnica de punción seca?
La técnica consiste en el empleo de una aguja de acupuntura para tratar PGM.
Puede realizarse de forma superficial (la aguja solo se introduce en la piel que recubre al PGM, y se deja unos minutos) o profunda (la aguja llega hasta el PGM y se realizan varias entradas y salidas en el mismo). Se establece una pauta de una sesión semanal durante un máximo de 6 sesiones. Si tras la tercera sesión no se alcanzara ninguna mejoría, el tratamiento se suspendería, y se establecerían como alternativa al mismo, pautas de fisioterapia de tipo conservador. Aun así, esto puede variar en función del caso.
¿Puedo tener efectos secundarios o alguna complicación al ser tratado con esta técnica?
Las posibles complicaciones y los peligros son escasos.
• Complicaciones:
dermatitis de contacto, espasmo muscular, dolor postpunción.
•Peligros:
la probabilidad de que se produzcan es escasa y resultan en su mayoría evitables si se toman las precauciones pertinentes: neumotórax, lesión nerviosa, síncope vasovagal, mioedema, hemorragia y riesgo de infección.
• Contraindicaciones:
miedo insuperable a las agujas, pacientes en tratamiento con anticoagulantes, inmunodeprimidos, linfadenectomías, e hipotiroidismo (relativa). Punción sobre zonas de la piel con herida o cicatriz, enfermedades dérmicas (psoriasis o infecciones), máculas, o tatuajes. Problemas de alergia a los metales (especialmente al níquel). Igualmente, se evitará la punción profunda en mujeres embarazadas, especialmente durante los primeros 3 meses y después de este periodo, siempre y cuando la zona a tratar pueda afectar al feto. Por otra parte, se aconseja dejar pasar 24 horas tras del tratamiento antes de bañarse en una piscina o baños públicos. No indicar el tratamiento en personas que presentan problemas de dolor crónico generalizado, como es el caso de la fibromialgia, si anteriormente ya se había utilizado la técnica sin obtener beneficios.
El Equipo de Termas Hippolytus